miércoles, 18 de marzo de 2015

Aviacion en el Ecuador

 
AVIACION EN EL ECUADOR
El 4 de Diciembre de 1842, aterrados y desconcertados los habitantes de la ciudad de Quito observaban el descenso de un extraña maquina voladora que flotaba en el aire y se aproximaba lentamente al suelo.
Al mando de José María Flores el sobrevuelo de un rudimentario globo de agua caliente se convirtió en la primera hazaña de volar en cielos ecuatorianos.
Desde los inicios de la civilización, el ser humano ha buscado la forma de volar  con los míticos intentos para surcar los cielos a la antigua Grecia, o los geniales y revolucionarios diseños de Da Vinci en sus máquinas de volar hasta los vuelos supersónicos en la actualidad.
El ser humano siempre ha demostrado interés e inquietud por descubrir el secreto de dominarlos cielos y poder convertirnos en seres del aire como las aves.
Con los avances de la tecnología y perfeccionamiento de los conocimientos aeronáuticos a través de los siglos, empezaron los primeros vuelos controlados alrededor del sigo XIX. Pero no sería hasta 1903 cuando los hermanos Wright a bordo del primer aeroplano de motor se elevaban al cielo para recorrer aproximadamente 36 metros en 12 segundos; y dar así inicio a  lo que hoy  conocemos como aviación moderna.
Junto a miembros de la FAE nos preparábamos para sobrevolar los cielos ecuatorianos, pero también para realizar un vuelo por nuestra historia. Pero primero debíamos tomar las medidas de seguridad necesarias cómo el chequeo médico para comprobar que nuestros signos vitales estén aptos para un vuelo de este tipo.
La explicación de la misión y estrategia de vuelo acabaron y estábamos listos para el equipamiento previo al despegue.
El equipo de un piloto es una parte muy importante para mantener el máximo nivel de seguridad. El uso del paracaídas, el arnés bien ajustado, el caso especial con el oxigeno para soportar la altura extrema y estábamos listos para despegar.
En 1912, el Ecuador atravesaba un delicado proceso de cambio bajo la influencia del liberalismo. El General Eloy Alfaro era asesinado en su celda y el primer avión era traído al Ecuador para realizar los primeros sobrevuelos desde Guayaquil.
Un Farman de 50 caballos de fuerza convertía al mayor Julio Jauregui en el primer ecuatoriano en volar un aeroplano en el Ecuador.
Debido a la atención que causaba la aviación alrededor del mundo, en ese momento un grupo de entusiastas guayaquileños que formaban parte del Club de Tiro Guayas deciden cambiar su nombre a Club de Tiro y Aviación y así impulsar el nacimiento de esta nueva disciplina en el Ecuador.
En 1913, el Club adquiere su primer avión. Un pequeño monoplano fue bautizado con el nombre de Patria I, que al mando del aviador guayaquileño Cosme Renella quien años más tarde se convertiría en uno de los pilotos más destacados en el mundo, realizando algunos sobrevuelos sobre el Río Guayas.
Desde el nido del cóndor, estábamos a punto de elevarnos hacía el firmamento, en un avión de entrenamiento de la FAE.
Las últimas indicaciones y estábamos listos para despegar. Al observar el paisaje de Salinas vimos como la mano del hombre ha ido transformando este escenario el mismo que hace 100 años los precursores de la aviación ecuatoriana observaron por primera vez rompiendo las barreras de lo imaginable.
Desde 1915 a 1918 Cosme Renella fue elegido para realizar estudios de aviación en la Escuela más prestigiosa en Turín- Italia, a los que asistían los mejores prospectos de la aviación en el mundo. Mientras tanto en Ecuador se firmaba el protocolo territorial con Colombia delimitando la región oriental de los dos países y la Mama Tungurahua iniciaba una actividad volcánica y una cadena de explosiones que siguen hasta la actualidad.
Convertido ya en el mejor piloto ecuatoriano, Cosme Renella participó en la primera guerra mundial combatiendo para las fuerzas italianas. Estuvo en 250 incursiones sobre territorio enemigo,152 combates aéreos y 7 de arribos. Obtuvo catorce condecoraciones por parte de Bélgica, Francia e Italia, y fue nombrado como décimo as de la aviación italiana, colocándolo como uno de los pilotos de mayor reconocimiento  a nivel mundial.
Junto a él, 11 valientes ecuatorianos que habían seguido una trayectoria similar empezaron por primera vez a dar una instrucción formal de aviación en el  país.
El 8 de Agosto de 1920 después del espectacular vuelo a través de los Andes del recientemente adquirido Telégrafo I, el presidente José Luis Tamayo consigue que el  congreso emita el decreto de 2 escuelas de aviación en Quito y Guayaquil dando inicio oficial a la Fuerza Aérea Ecuatoriana.
A casi 100 años de historia, la aviación ecuatoriana ha pasado por pequeños sobrevuelos en rudimentarias máquinas a realizar increíbles proezas en  los sofisticados aviones supersónicos.
Hoy en día en la ahora llamada Escuela de Aviación Cosme Renella, año tras año se gradúan decenas de mejores prospectos de  pilotos del país. Hombres y mujeres realizan un  arduo entrenamiento para lograr su sueño de volar.
Después de algunas acrobacias que nos hicieron la noción de donde estábamos, entendimos porque para quienes experimentan la adrenalina de volar, ésta aventura se convierte en una adicción.
A borde T33 nos aproximábamos a tierra, para después de haber surcado los aires como aves por unos minutos convertimos en lo que muchos sólo pueden imaginar. Ser pilotos aunque sea por un día.
Pero antes faltaba un último requisito que no imaginábamos. Recibir el bautizo oficial de la Fuerza Aérea Ecuatoriana.
Desde los primeros y valerosos intentos por conquistar los cielos, hasta las supersónicas proezas de los aviones modernos, el volar nos hace pensar que podemos llegar tan lejos como nuestra imaginación nos lo permita.

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